
Hace algunas semanas hablamos aquà de la importancia de incluir antioxidantes en nuestra dieta. Quedamos en que os hablarÃa de una dieta antiox, y aquà está.
Primero conviene recordar que aunque nuestra exposición a los radicales libres (responsables de la oxidación y envejecimiento celular) comienza desde que nacemos, es sobre todo a partir de los 30 cuando la capacidad de nuestro cuerpo de neutralizarlos disminuye, aumentando sus niveles y, por lo tanto, el envejecimiento. Es importante entonces aumentar la cantidad de antioxidantes para que pongan freno a esos radicales libres.
Una dieta antioxidante pasa por incrementar el consumo de frutas y verduras, beber suficiente cantidad de agua al dÃa y seleccionar métodos de cocinado como plancha, horno o vapor.
Un ejemplo de dieta antioxidante serÃa el siguiente:
 Desayuno: Leche con azúcar integral o miel, pan integral con queso fresco y mermelada, zumo de frutas.
Tentempié: yogur con miel o fruta fresca entera sin pelar o 4 nueces.
 LUNES
Comida: Gran plato de verdura hervida (a elegir). Ensalada de pasta con queso, maÃz, pasas, manzana y germinados de soja.
Cena: Ensalada variada. Rodaja de pescado blanco al vapor.
 MARTES
Comida: Plato de arroz integral con salsa de tomate. Pechuga de pollo a la plancha.
Cena: Brócoli hervido. Calamares a la plancha.
 MIÉRCOLES
Comida: Coliflor hervida. Filete de ternera magra a la plancha.
Cena: Ensalada de tomate. Lenguado a la plancha.
 JUEVES
Comida: Ensalada variada. Pescado a elegir al vapor.
Cena: Â Arroz hervido con tomate. Pechuga de pollo a la plancha
 VIERNES
Comida: Crema de apio. Filete de tofu a la plancha.
Cena:  Ensalada de brotes verdes. Filete de salmón a la plancha.
 SÃBADO
Comida: Ensalada de arroz. Pollo con trocitos de manzana y piña.
Cena: Queso fresco con miel y un puñado de frutos secos y pasas.
 DOMINGO
Comida: Albóndigas vegetales con salsa de tomate.
Cena: Menestra de verduras. Tortilla de una clara y un huevo.
 Además podéis incluir en la dieta complementos que ayudan por su gran poder antioxidante, por ejemplo los comprimidos de acerola o las cápsulas de alcachofa. En este sentido es importante elegir complementos que realmente sean eficaces, lo ideal e dejarnos asesorar por el personal de la farmacia.