LA GRASA EN LA DIETA
23/02/2012 por Beatriz
 
Acabamos de pasar unas de las fiestas más divertidas del año: el Carnaval. Disfraces, bromas, fiesta… todo eso está muy bien pero en muchos casos con su marcha va dejando un recuerdo en forma de kilos.
Son muchas las zonas de nuestro paÃs donde existe una amplia representación de gastronomÃa propia de estas fechas, recetas contundentes con elevado contenido en grasas y azúcares. Está bien mantener estas tradiciones que enriquecen la cultura de un pueblo pero como en tantos casos el problema está en el exceso.
Y es que es difÃcil no pasarse con estas viandas tan apetitosas y sabrosas; es lo que tiene la grasa: dota de un delicioso sabor a los alimentos. Pero también lo dota de una gran cantidad de calorÃas.
Surge la pregunta ¿pueden incluirse grasas en una dieta equilibrada?
SÃ, pero hay que consumirlas en su justa medida y seleccionando las más saludables. Incluso con moderación pueden incluirse alguna de las no tan sanas sin romper el equilibrio de una dieta sana. Teniendo en cuante claro está el grado de sobrepeso.
La ingesta de grasa debe ser aproximadamente un 30 %, es decir de 40 a 60 gramos al dÃa. Esto es asà porque las grasas tienen 9 calorÃas por gramo; son el nutriente más energético, pero a pesar de ello sacian poco y encima estimulan el apetito.
De las grasas de la dieta las que más conviene restringir (menos del 10 % de grasas totales) son las saturadas, son las que hacen aumentar los niveles de colesterol “malo†o LDL, y triglicéridos. Se encuentran en carnes grasas, embutidos, quesos, patés, nata, mantequilla y en gran número de platos preparados.
Las grasas más adecuadas son las poliinsaturadas del pescado azul o frutos secos, y la monoinsaturada del aceite de oliva.
 Curiosamente la mayor o menor apetencia por la grasa parece depender de nuestros genes. Recientemente cientÃficos de la Unversidad de Washington han descubierto un gen que llevan las personas obesas y que las hace menos sensibles a la grasa. Ahora falta saber si una menos sensibilidad a la grasa provoca una mayor ingesta de la misma. (en algún post hemos hablado de la relación entre la genética y el IMC: “Nutrigenómica y dieta”)
 De momento y para ir depurando el cuerpo de los excesos de don Carnal podemos tomar un complemento diurético y drenante como las ampollas o cápsulas de Alcachofa, solas o combinadas con Hinojo, que facilitarán la eliminación de toxinas y combatirán la retención de lÃquidos poniendo a funcionar el metabolismo entorpecido a su ritmo normal.



 


