MÃS ALLÃ DE LA ALCACHOFA

15/09/2011 por Beatriz

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fall 

A estas alturas de mes la mayoría ya hemos vuelto a la rutina, a nuestras actividades habituales. Atrás quedan las vacaciones, el verano y el tiempo de ocio. Casi podemos decir que lo hemos olvidado… sino fuese porque aquí, en el presente, en nuestro cuerpo y mente, vemos los restos que la estación calida del año ha dejado. Y estos efectos pueden ser positivos o negativos. Si nos hemos cuidado disfrutando de la naturaleza dando largos paseos, nadando en el mar o practicando algún deporte al aire libre, y nuestra dieta ha sido muy rica en frescas ensaladas y frutas, ahora no tendremos grandes cambios. Por el contrario si nos hemos abandonado al nefasto sedentarismo, a las largas siestas después de darnos más de una comilona, ahora estaremos lamentando la aparición de algún que otro michelín.

Septiembre es pues un mes de adaptación, en este caso hablamos de adaptación a hábitos saludables, ya sea retomarlos o comenzar con ellos.

 Y aunque parezca que nos repetimos, el tiempo nos da la razón; siempre existe la tentación de caer en lo “fácilâ€, de ahí la necesidad de insistir en dieta saludable, práctica de actividad física ajustada a nuestro estado físico y la ingesta adecuada de líquido.

 Todo esto viene a cuento de las dietas milagro que aparecen continuamente. La última, la dieta Dukan, siempre ha sido cuestionada por los expertos en nutrición y salud. Ahora los resultados son evidentes: según publicaba el diario El País este domingo, el 80 % de sus seguidores en Francia ha recuperado el peso ya en el primer año. Además los especialistas comentan que esta dieta puede conllevar dolencias causadas por el desequilibrio nutricional que afectarían a riñón, colesterol o cefaleas.

Han sido muchos los que siguieron o siguen esta dieta, incluidos un buen número de famosos. Los resultados finalmente apuntan a que la clave del éxito está en una dieta que tiene milenios: la dieta mediterránea. Solo con ella se consiguen bajadas de peso estables.

Conviene tomar medidas adecuadas si queremos bajar de peso, además hoy en día encontramos ayuda en las farmacias más cercanas a nuestro domicilio. La red de dietistas Cuida tu línea colabora con la farmacia en el control del sobrepeso para prevenir la obesidad, allí ofrece un modelo de dieta saludable para bajar peso con ayuda de la medicina natural para quemar grasa. Además a través de su web se ofrecen recetas saludables y bajas en calorías, un medio de comunicación con el nutricionista y un foro en el que participan personas interesadas en bajar de peso.

Etiquetas para una dieta equilibrada

21/07/2011 por Beatriz

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 etiq

 

Para los que nos gusta cuidarnos empezando por la alimentación equilibrada, acaban de salir buenas noticias, y es que la Unión Europea acaba de aprobar un nuevo etiquetado obligatorio para alimentos. Aunque para que cada país adopte estas medidas se da un plazo de tres a cinco años, es un paso adelante en la prevención de la obesidad.

 Los envases de los alimentos tendrán que incluir información sobre las calorías, hidratos de carbono (incluido el azúcar), grasas, grasas saturadas, proteínas y sal. Así lo han decidido los ministros de sanidad de la eurozona. Será obligado para los alimentos envasados pero no para los demás, deberá tener un formato determinado y un tamaño de letra que el leerla no implique dejarnos las pestañas en el intento. Esta mayor claridad hará más fácil encontrar la información sobre la composición de los productos.

Es un paso más en al mejora de la información nutricional de los alimentos, para satisfacer la normal preocupación por llevar una dieta sana y equilibrada.

El objetivo de la iniciativa es dar a los consumidores una mayor información que les permita optar por una nutrición saludable y contribuir así a la lucha contra la obesidad y el sobrepeso.

Así, si yo quiero por ejemplo, reducir al mínimo el consumo de grasas saturadas porque estoy controlando mi peso, o porque tengo un problema de corazón, lo tendré mucho más fácil. También los hipertensos se beneficiarán al conocer en todo momento qué cantidad de sal contienen los productos que están consumiendo

¡Cada vez quedan menos excusas para no cuidarse!

Secretos para equilibrar las calorías

14/07/2011 por Beatriz

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plate

 

Desde 1992 se viene utilizando el símbolo de la pirámide alimentaria para explicar de manera sencilla que tipo de alimentos y con que frecuencia  se deben consumir para tener una dieta saludable. Pues bien desde este mes esa pirámide (que ya empezaba  a estar agotada y no era suficientemente clara) se ha sustituido por “My plateâ€, una nueva estrategia para explicar la dieta equilibrada y favorecer el control de calorías consumidas.

 De momento lo ha hecho el Departamento de Agricultura de EE.UU. pero como todo lo que se origina allí nos acaba llegando aquí sin mucha tardanza, en breve empezaréis a oír hablar de Mi plato en lugar de la pirámide alimenticia.

 La encargada de dar a conocer el nuevo símbolo de la alimentación saludable ha sido la Primera Dama, Michelle Obama, muy concienciada con la lucha contra la obesidad en su país.

 Mi plato consta de un círculo dividido en cuatro partes, se corresponde cada uno con verduras, cereales, proteínas y frutas. Se acompaña de lácteos.

 -Las verduras se clasifican en cinco grupos a su vez, según su calidad de nutrientes: de hoja verde, de color naranja o rojo, legumbres, verduras con almidón y otras hortalizas como la alcachofa, los espárragos o las setas.

-En el grupo de cereales se incluyen los granos de cereal y los productos elaborados con ellos como pan, pasta, sémola, etc.

-Las proteínas forman un grupo integrado por alimentos proteicos de origen animal (aves, carne, pescado) y vegetal, como las lehumbres.

-Cualquier fruta o zumo elaborado 100% fruta son parte del grupo de la fruta.

-El grupo de lácteos se considera un complemento del menú diario. Se recomiendan los bajos en grasa o desnatados, que además no sean ricos en azúcares.

Esta herramienta de educación alimentaria se complementa con diez consejos para seguir una dieta equilibrada:

masticar despacio · cuidar el tamaño de las porciones · usar vajilla y envases pequeños · combinar frutas y verduras de distintos colores · aumentar el consumo de alimentos bajos o sin grasa · reducir los alimentos ricos en sal · reducir el consumo de azúcares · especialmente controlar la ingesta de galletas, helados, dulces, bebidas azucaradas y refrescos, pizza, charcutería y carnes grasas · beber agua en lugar de bebidas azucaradas · eliminar el consumo de grasas sólidas

 Como podéis ver todo esto no se diferencia mucho de lo que venimos aconsejando en este blog desde hace más de un año con el fin de corregir el sobrepeso. Si con esta nueva utilidad las autoridades responsables de la educación alimentaria del país logran llegar a más población, bienvenida sea la iniciativa.

NUTRIGENÓMICA Y DIETA

07/07/2011 por Beatriz

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 (o por qué una persona adelgaza y otra engorda

 comiendo lo mismo)

dna

La nutrigenómica es la ciencia que estudia la expresión de los genes en relación con la nutrición y el desarrollo de enfermedades asociado a esa expresión. De manera más sencilla, la nutrigenómica, de la que cada vez oiremos hablar más, estudia como afecta cada nutriente a una determinada persona en función de su genética.

Muy relacionado con ella está la epigenética que estudia el hecho de que los agentes ambientales actúan sobre los genes e influyen en su funcionamiento.

De todos es conocido que las personas reaccionamos de distinta manera ante los distintos alimentos, esto se explica porque los alimentos son capaces de de activar zonas de nuestro material genético con distintos efectos.

¿Por qué comiendo lo mismo una persona adelgaza y otra engorda? ¿Por qué practicando la misma actividad física o tomando el mismo medicamento la respuesta de nuestro organismo no es igual?

La respuesta está en nuestra carga genética que es diferente en cada uno de nosotros, y en la interacción con el medio ambiente.

Existen suficientes conocimientos para predecir como va a  reaccionar un grupo de personas ante una determinada dieta o cambio de la misma, pero nunca se puede predecir como va a reaccionar cada individuo. La nutrigenómica tiene como objeto estudiar estas variaciones en la respuesta, predecir la respuesta de la persona ante los alimentos que están a su alcance y decidir que alimentos serán los más recomendables para mejorar su calidad de vida o prevenir enfermedades.

Está muy relacionada esta ciencia con la nutrición molecular que se fundamenta en que alimentos se necesitan para desarrollar una serie de características.

Hoy en día la nutrigenómica abarca enfermedades como la obesidad, la diabetes o el colesterol familiar.

Los investigadores ya han detectado 400 genes relacionados con la obesidad y el sobrepeso. Están relacionados con el apetito, el metabolismo o la formación de nuevo tejido graso.

Dada la cantidad de alimentos y la infinidad de combinaciones con los genes, queda mucho camino por recorrer, las investigaciones son complejas pero se está en el camino.

¿Veremos el momento en que este tipo de nutrición condicione nuestros hábitos alimenticios? ¿Llegará el momento en que a la hora de hacer la compra un microchip nos indique que alimentos nos pueden hacer perder kilos o prevenir ciertas enfermedades?

Y, sin perder nunca el humor, ¿os imagináis que descubrimos que a nosotras el chocolate tomado con ciertos alimentos nos adelgaza?

EXCESO DE CALORÃAS EN LA DIETA

28/04/2011 por Beatriz

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greenapple

 

Confirmado: comemos de forma poco adecuada con un exceso de calorías en la dieta , y además somos cada vez más sedentarios, lo que produce un aumento gradual de patologías como la diabetes o el colesterol elevado, alcanzando ya niveles alarmantes.

Así lo advierten estos días y lo hacen cada cierto tiempo las sociedades españolas de endocrinología y nutrición. Las cifras actuales y que no cesan de crecer son que más de la mitad de la población presenta exceso de peso, un 16% tiene obesidad y un 9 % diabetes, cifras que suben al hacerlo la edad. También en adolescentes es cada vez mayor el porcentaje de diabetes. La diabetes, la hipertensión arterial y la hipercolesterolemia (niveles altos de colesterol) se unen al exceso de peso.

Los especialistas en dietética y nutrición intentan dar a conocer a la sociedad métodos de prevención de obesidad, colesterol elevado y diabetes, ya que son factores de riesgo que contribuyen a la enfermedad cardiovascular, es decir, aquella relacionada con el corazón o los vasos sanguíneos, como angina, aterosclerosis, insuficiencia cardiaca, etc.

Y avisan, son patologías que no dan síntomas. La mitad de los afectados desconocen que padecen colesterol o hipertensión.

Es importante estar atentos a las señales. Y en el caso de la obesidad cualquiera puede calcular su IMC que le va a indicar su nivel de masa corporal. Dividiendo la masa en kilogramos entre la altura en metros al cuadrado (ejemplo, persona que pesa 70 kg y mide 1,60 m: divide 70 entre 1,6 dos veces y le ofrece un resultado de 27,3)

Si esa cifra está entere 25 y 30 hablamos de sobrepeso; si está por encima de 30 hablamos de obesidad.

Los expertos siempre recomiendan dietas equilibradas huyendo de las promesas de adelgazar rápido, fácil y sin esfuerzo. La estrategia debe ser global:

  1. Dieta equilibrada moderadamente hipocalórica, equilibrada en nutrientes y calorías
  2. Practicar ejercicio ligero, de manera regular y adaptado al estado físico de la persona
  3. Ingesta adecuada de líquidos, de 1,5 a 2 litros al día

 Todo esto podemos completarlo con un tratamiento con plantas medicinales para ayudar a conseguir los objetivos de pérdida y mantenimiento del peso de forma eficaz y segura.

oil

Cuando queremos bajar de peso debemos renunciar o al menos reducir algunos alimentos o algunas formas de cocinado. Según el gusto de cada uno habrá “renuncias†que  nos costaràn más que otras. Así a los golosos a la hora de perder kilos nos cuesta mucho no poder tomar dulce; a otros les cuesta más dejar a un lado las frituras.

Al freír los alimentos se aumenta notablemente su número de calorías debido a la absorción de la grasa en la que freímos. Además en algunas recetas los alimentos pueden freírse rebozados o empanados; en este caso a las calorías de la grasa de la fritura hay que añadir las calorías de la harina, huevo o pan rallado que se utilizan, ¡y las calorías de la grasa que estos ingredientes absorban!

Teniendo esto en cuenta podemos decir que no podemos abusar de las frituras pero podemos tomarlas en pequeñas cantidades y de forma no habitual.

Lo que debemos cuidar es la temperatura del aceite: debe estar bien caliente pero no quemándose, así se forma una capa sobre el alimento que limita la absorción de la grasa y la pérdida de nutrientes. También es muy importante evitar reutilizar el aceite muchas veces ya que genera unos compuestos altamente oxidantes.

El aceite de oliva debería ser el preferido pues favorece la formación de esa capa de la que os hablaba y tiene menor tendencia a oxidarse.

Así que en una dieta saludable pueden estar presentes los fritos, pero en cantidades limitadas por el aporte de calorías.

No os olvidéis que el aceite de oliva es el más sano, junto con el de girasol y maíz. Los de palma y coco incluso pueden causar niveles altos de colesterol. Pero todos ellos tienen la misma cantidad de calorías, 9 kilocalorías por gramo (eso significa nada menos que 100 kcalorías en una cucharada sopera), por lo que si queremos adelgazar habrá que cuidarse de no tomar más de dos cucharadas al día.

El día que vayamos a tomar algún alimento frito podemos tomar cápsulas de chitosán, de esta forma una parte de esa grasa de la comida no se absorbe…


 
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